Irena Sendler

Irena Sendler

Una señora de 98 años llamada Irena Sendler acaba de fallecer.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Irena consiguió un permiso para trabajar en el Ghetto de Varsovia como especialista de alcantarillado y tuberías. Pero sus planes iban más allá… Sabí­a cuáles eran los planes de los nazis para los judí­os (siendo alemana). Irena sacaba niños escondidos en el fondo de su caja de herramientas y llevaba un saco de arpillera en la parte de atrás de su camioneta (para niños de mayor tamaño). También llevaba en la parte de atrás un perro al que entrenó para ladrar a los soldados nazis cuando salía y entraba del Ghetto. Por supuesto, los soldados no querí­an tener nada que ver con el perro y los ladridos ocultaban los ruidos de los niños. Mientras estuvo haciendo esto consiguió sacar de allí­ y salvar 2.500 niños.

Los nazis la cogieron y le rompieron ambas piernas, los brazos y le pegaron brutalmente.

Irena mantenía un registro de los nombres de todos los niños que sacó y lo guardaba en un tarro de cristal enterrado bajo un árbol en su jardí­n. Después de la guerra, intentó localizar a los padres que pudieran haber sobrevivido y reunir a la familia. La mayorí­a habían sido llevados a la cámara de gas. Aquellos niños a los que ayudó encontraron casas de acogida o fueron adoptados.

In Memoriam – 63 años después

Traducción de las viñetas:

Niña:Tengo que decirle, señor… Lleva en su brazo un tatuaje mortalmente aburrido. Es solo un montón de números
Señor: Bueno, tendrí­a tu edad cuando me lo hicieron. Lo mantengo como un recordatorio
Niña: Oh! … Un recuerdo de dí­as más felices
Señor: No, de un tiempo en el que el mundo se volvió loco…
“Imagínate a ti misma en un paí­s en el que tus compatriotas siguen la voz de un polí­tico extremista al que no le gusta tu religión.
Imagí­nate que te quitan todo, que a toda tu familia la envían a un campo de concentración para trabajar como esclavos, y ser asesinados sistemáticamente. En este sitio te quitan hasta tu nombre para ser sustituido por un número tatuado en tu brazo.
Se llamó El Holocausto, cuando millones de personas perecieron solo por sus creencias…”
Niña: Entonces lo lleva para acordarse del peligro de las políticas extremistas.
Señor: No, cariño. Para recordártelo a ti.

FUENTE: correo electrónico.