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Barcelona

Destino: Barcelona

Sant Felip de Neri

Carrer de Sant Felip de Neri

La historia de Barcelona se extiende a lo largo de 4.000 años, desde finales del neolítico, con los primeros restos hallados en el territorio de la ciudad, hasta la actualidad. El sustrato de sus habitantes aúna a los pueblos íberos (layetanos), cartagineses, romanos, judíos, visigodos, musulmanes y cristianos. Pese a los vestigios de asentamientos íberos y cartagineses, el verdadero nacimiento de la ciudad se produjo en época romana, de cuyo primer momento de esplendor irá evolucionando hasta convertirse en uno de los principales puertos del Mediterráneo occidental, alcanzando en la Edad Media la primacía sobre el resto de condados catalanes y convirtiéndose en una de las ciudades más importantes de la Corona de Aragón. Tras la unión de Castilla y Aragón Barcelona siempre ha gozado de una posición de gran relevancia en el desarrollo político, social y económico del estado español. En la actualidad, acontecimientos como los Juegos Olímpicos de 1992 y el Fórum Universal de las Culturas han situado a Barcelona como una ciudad mundialmente reconocida y alabada, importante foco turístico y cultural, así como centro financiero y congresístico de reconocido prestigio.

En el siglo XIV existían al menos cinco sinagogas en el call barcelonés. Benjamín de Tudela, a su paso por la ciudad en el siglo XI, explica que existía una comunidad santa de hombres sabios y prudentes y grandes príncipes (kahal kadosh ve-anashim v-nebunim ve-nasi'im gadolim). La Sinagoga Mayor, ubicada posiblemente en el actual número 7 de la calle de Sant Domènec del Call, era la más antigua de las sinagogas barcelonesas, de datación remotísima, aunque está documentada a partir del siglo XIII. Era la única que tenía bancos en propiedad de particulares que, como tales, hacían uso. Es posible que, como en las iglesias cristianas, algunas personas ejercieran su patrocinio sobre el local a cambio de poder obtener ciertos derechos sobre el edificio, como un lugar preeminente.

Sant Honorat

Carrer de Sant Honorat

La fuente del call daba nombre a la actual calle de Sant Honorat. La fuente fue construida en el 1357 y se ubicaba en el extremo de la calle, limitando con la plaza de Sant Jaume. Hasta ese momento, los judíos iban a buscar fuera del call el agua que necesitaban, tal y como recogen las ordenaciones municipales de 1356, que prohibían a los cristianos ocasionar ningún mal a los judíos que vinieran o fueran de la fuente para buscar agua.

De hecho, esta provisión de agua corriente es una muestra más del proceso de segregación del barrio judío, ya que a partir de entonces no era necesario compartir el tiempo de espera con los cristianos para recoger agua y ni tan siquiera era necesario salir del call.

Plaça del Rei

La Plaça del Rei

La plaza del Rey debe su nombre al Palau Reial Major, que ya existía como tal en el siglo XI, cuando los Condes de Barcelona edificaron su palacio y en las escalinatas de acceso que todavía conserva, aunque restauradas, se reunían los prohombres de la ciudad. A la derecha de la plaza está la capilla real de Santa Àgueda (Santa Ágata), del siglo XIV, y, a la izquierda, el Palau del Lloctinent (Palacio del Lugartiniente), de mediados del siglo XVI. Desde 1836 hasta 1994 fue la sede del Archivo de la Corona de Aragón. En el ángulo de la plaza donde se juntan las estructuras del Palau Reial y del Lloctinent se levanta el Mirador del Rei Martí, torre rectangular de 5 pisos construida por orden del Rei Martí l'Humà el 1555, casi un siglo y medio después de su muerte. Su nombre sugiere que antes debió haber una torre desde la que el Rey Martí l'Humà, el último soberano de la casa real de Barcelona, vigilaba la ciudad i el mar en la lejanía. Saliendo de la plaza en dirección al Carrer del Veguer se encuentra la Casa Padellàs, un antiguo edificio del siglo XVI que se trasladó piedra a piedra después de abrise la Vía Layetana. Acoge el Museo de Historia de la Ciudad y permite el acceso al subsuelo romano de la antigua Barcino, y también a todos estos edificios, que dependen del museo.

El Palau Reial Major contiene el Saló del Tinell, construido por Guillem Carbonell por orden del Rey Pere el Cerimoniós, entre 1359 y 1362.

Sant Felip de Neri

Plaça de Sant Felip de Neri

Sin embargo sí podemos afirmar que los hebreos eran propietarios de una buena parte de las viviendas que se encontraban entre el Mercado Grande y el Chico y que afectaban fundamentalmente a las calles D. Gerónimo, Alemania y Reyes Católicos, zonas donde tenían sus comercios.

Dentro de esta sala de grandes dimensiones (35 m de largo, 17m de ancho y 12m de alto) se recibían las embajadas y se celebraban banquetes. Según la tradición, aquí es donde Cristóbal Colón rindió cuentas de su primer viaje a los Reyes Católicos, Isabel y Fernando. Durante el siglo XVIII, las religiosas del Convento de Santa Clara transformaron este salón en iglesia. EL Saló del Tinell recuperó su aspecto original en 1936 y ahora da acogida a exposiciones, conciertos y otras manifestaciones ciudadanas.

Volta del Remei

Volta del Remei

En la plaça de Sant Felip de Neri se encuentra la iglesia del mismo nombre que fue construida entre 1748 y 1752. Aquí se ubicaban los antiguos gremios cristianos de Caldereros y Zapateros.

En la fachada de la iglesia, son visibles los impactos de metralla de la época de la Guerra Civil española, cuando las fuerzas franquistas bombardearon Barcelona.

En la Plaça de Sant Jaume se ubicaba el foro romano de Barcino, es decir, el centro político y administrativo de la ciudad.

Hoy la ocupan el Palau de la Generalitat de la Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona, los edificios de la administración catalana más importantes.

 

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