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Tudela

Destino: Tudela

Plaza de los Fueros

Tudela, capital de la Merindad Navarra de su nombre, es por su importancia, población y desarrollo, la segunda ciudad de la Comunidad Foral de Navarra.

Al sur de Navarra, entre la abrumadora aridez de las Bardenas y el verde intenso de la huerta de la Ribera, se encuentra Tudela, la segunda ciudad en extensión e importancia del territorio foral.

Capital de la Ribera y muestra viva del encuentro de culturas que conforman su pasado, Tudela goza de una excelente situación geográfica, a orillas del Ebro, que ha convertido la zona en una próspera comarca agrícola. Bien comunicada, la ciudad, en la que viven alrededor de 30.000 habitantes, destacó siempre por su estratégica posición que la convirtió, primero, en avanzadilla de los musulmanes contra los cristianos, y, después, en atalaya del Reino de Navarra en sus luchas con Castilla y Aragón.

Es al mismo tiempo urbana, industrial y rural, vega, fortaleza, puente, encurcijada, y en cualquier caso una ciudad privilegiada, en la que las obras de arte, los recuerdos históricos, el presente y el futuro, forman un todo indestructible.

La Judería

Fundada en el año 802 por Amrus ibn Yusuf al-Muwalad bajo mandato del rey Al Hakan I, es una de las ciudades de origen islámico más importantes de España y de Europa.

En ella convivieron, durante más de 400 años, musulmanes, judíos y mozárabes, quienes imprimieron a la ciudad un mestizaje cultural reflejado en sus monumentales edificios y del que será testigo al pasear entre sus callejas retorcidas, pasadizos, murallas y atalayas.

La Ribera de Navarra y concretamente Tudela, ciudad musulmana, con Mezquita Mayor, zoco y abigarrado caserio, al abrigo de la Alcazaba estan supeditados Al Andalus hasta 1119, siendo frontera de dos fes: La Musulmana y La Cristiana, y dando ejemplo de convivencia en la coexistencia durante 400 años de tres culturas: Cristiana, Musulmana, y Judia.

Las minorías sociales dejaron una profunda huella de la que será testigo nada más entrar a la ciudad por el puente del Ebro, obra árabe de 17 arcos ojivales de medio punto y 360 metros de longitud, desde el que obtendrá una de las mejores panorámicas de la capital ribera.

1512 supone la perdida de la independencia del Reino de Navarra siendo Tudela la última ciudad fiel a los reyes depuestos, lo que le valio el título de "Muy noble y Muy Leal".

Los siglos XVI a XVIII, contemplan una tranquila y culta Tudela, destacando en 1773 la fundación de la Real Sociedad Económica de Amigos del Pais, la primera en Navarra y la segunda en España.

A partir de aqui, Tudela evoluciona lentamente, mejorando y desarrollando durante el siglo XX sus infraestructuras y permitiendo con la construcción de la azucarera a principios del siglo XX, la aparición de una nueva clase social: el obrero industrial.

A partir del año 1960, se producen cambios definitivos en la ciudad con la creación de polígonos industriales y la instalación de las primeras multinacionales.

La joya artística de la ciudad es la catedral de Santa María, construida hacia 1180 sobre los restos de una antigua mezquita; es monumento nacional desde 1884, tiene bella portada y claustro románicos y una luminosa nave central gótica. Destaca también la capilla de Santa Ana, trabajada en barroco churrigueresco y restaurada en 1948.

Anejo a la seo puede visitar el Museo Diocesano ubicado en el palacio Decanal (XVI), y repartidas por la ciudad, las iglesias de San Jorge (XVII), del Carmen (XVII), San Nicolás de Bari (XVIII), Santa María (XVI) y de la Magdalena (XII), monumento nacional que conserva una de las pocas torres románicas que podrá ver en Navarra.

Dentro de la arquitectura religiosa, también son interesantes los conventos del Carmen (XVII), Dominicas (XVII), Capuchinas (XVIII) y Clarisas (XVIII); las ermitas de la Virgen de la Cabeza y de Santa Cruz, y la imagen del Sagrado Corazón, situada sobre un altozano desde el que obtendrá una hermosa perspectiva de la ciudad.

Igualmente sorprendente es la arquitectura civil de la ciudad, cuyas calles están protegidas por casonas, palacios y edificios con solera como el palacio del Marqués de San Adrián (XVI), el Palacio del Marqués de Huarte (XVIII), el Centro Cultual Castel Ruiz (XVII), o el museo Muñoz Sola de Arte Moderno. Otro alcázar descansa sobre una de las atalayas que rodean la ciudad. Se trata de la Torre Monreal, la primera cámara oscura de Navarra que regala al visitante panorámicas espectaculares de la ciudad.

La plaza de los Fueros, punto de transición entre la ciudad antigua y la moderna, es uno de los centros de reunión preferidos de los tudelanos. Construida en 1687, fue coso taurino, dispone de quiosco central y las fachadas de las casas que la circundan muestran escudos heráldicos de las poblaciones de la Ribera de Navarra.

Además de un pujante comercio, en Tudela encontrará los mejores manteles; deguste las excelentes verduras -alcachofas, espárragos, cogollos, cardos- y no se marche sin probar la famosa menestra (plato cocinado con alcachofas, guisantes, alubia verde, espárragos, acelga y jamón serrano), productos que también se venden en conserva.

También es tierra de fiestas y tradiciones. Festeja a su patrona, Santa Ana, del 24 al 30 de julio, y son de interés histórico cultural las fiestas conocidas como El Volatín y la Bajada del Ángel, que se celebran en Semana Santa, entre marzo y abril.

Si su interés se centra en las actividades en la naturaleza, Tudela es un buen punto de partida para realizar recorridos por las Bardenas Reales, visitar el Despoblado de Rada o recorrer la Vía Verde del Tarazonica.

Si viaja con niños, puede acercarse, durante los meses más cálidos, al Parque Senda Viva (en Arguedas), que cuenta con animales en semilibertad y atracciones.

Si su viaje coincide con el 18 de septiembre, acérquese al término conocido como El Paso para ver entrar en las Bardenas miles de ovejas procedentes de los valles del norte.

 

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