Calahorra está situada en el Sureste de la Comarca de la
Rioja
Baja, en el límite con la Comunidad Autónoma de Navarra
y en la margen derecha del río Ebro. La ciudad se asienta
sobre
una colina de 358 m. de altitud,
en la
confluencia de los ríos Ebro y Cidacos.
Roma conquista
Calagurris en el año
187 a. C. y la lleva a su máximo esplendor por su
situación limítrofe estratégica.
Julio César
y
Augusto la convirtieron en Municipio romano
y dotaron a Calagurris de circo, termas, anfiteatro, acuñó
moneda y fue sede de Administración de Justicia. Fue también
sede episcopal desde el
siglo IV.
De Calahorra son autores latinos tan ilustres como
Marco Fabio Quintiliano
o
Aurelio Prudencio.
En el
año 714 fue conquistada por los
musulmanes,
quienes dejaron su impronta en la agricultura y el urbanismo de la ciudad
medieval.
Reconquistada en 1045, fue incorporada al
Reino
de Castilla por
Alfonso VI. Durante la Edad Media,
contó con una importante
judería
junto a la Ciudadela o Castillo.
En
1982, la ciudad celebró el
bimilenario
de su fundación.