En
El Libro de la Tradición (
Sefer ha-Qabbalah),
el filósofo e historiador
Abraham Ibn Daud (siglo XII) explica
que el gran número de judíos que fueron expulsados de Jerusalén
por el emperador Tito en el
s. II d. C. son los que se asentaron
en
Augusta Emerita. Hoy existe la hipótesis de que esos mismos
judíos procedentes de la cercana Emerita fueron los mismos que poco después
se asentarían en la colonia romana Norba Caesarina,
origen de la ciudad actual.
La presencia
documentada de judíos en Cáceres se remonta al
siglo
XIII con el Fuero de Cáceres (1229) otorgado por el rey Alfonso
IX de León. En él hay ocho capítulos relacionados
con los judíos de los que se deduce su presencia desde
época
musulmana.
La judería cacereña contaba
con unos 130 judíos, más o menos el número de
judíos de Plasencia, Coria, Badajoz y Mérida.
Sobre la
historia judía de Cáceres durante el siglo XIV no se posee
ni un solo documento.
Pero el
siglo
XV, y especialmente la segunda mitad, es la verdadera
época
de esplendor de la judería de Cáceres.