San Antonio de la Quebrada

La judería de Cáceres es una de las zonas más bellas de la ciudad intramuros. Sus calles irregulares y abruptas; la blancura humilde de sus casas encaladas; sus flores de estación en balcones y pequeños jardines y la vida cotidiana que alberga crean un extraño contraste con las estructuras severas y monumentales que la coronan, de color ocre de piedra bañada por el sol. La irregularidad del terreno que la caracteriza se recoge en el topónimo que designa a esta parte de la ciudad, Barrio de San Antonio de "la Quebrada":

"Las calles de la Judería Vieja de Cáceres tienen marcadas pendientes y cuestas que a veces llevan escalones, ya que constituyen el extremo de mayor dificultad urbanística del suelo de Cáceres intramuros, y esto ha contribuido a que sea un lugar de construcciones pobres, además de que sus espacios intrincados lo alejan de la circulación de los núcleos importantes de la ciudad".
(M. Lozano Bartolozzi)