El Call

En el siglo XII los judíos se trasladaron a una zona más baja de la ciudad. En el año 1160 ya habitaban en el Call, nombre catalán para los barrios judíos que proviene del latín callis y del que derivan en catalán "carrer” y en español “calle”. En época medieval quería decir “conjunto de calles estrechas”. Las casas más humildes, de dos pisos y con dos habitaciones donde podía trabajar toda una familia judía, estaban en el Call, en las callejuelas más estrechas y húmedas.

Estas calles empedradas, estrechas y laberínticas constituirán a lo largo de los siglos XIII y XIV el espacio urbano donde se concentre la mayoría de la población judía de Gerona y sus instituciones y donde también se establecieron viviendas y talleres cristianos. Fue a partir de los grandes conflictos del s. XIV que el Call se convirtió en un espacio de reclusión. En 1448 una orden municipal da un plazo de seis días para abandonar las viviendas que tuvieran fuera del recinto y recogerse en el Call.

En la última mitad del s. XV, el call se convierte en un espacio cada vez más reducido y alejado de su núcleo inicial, la calle de la Força. El call se transformó así en un lugar de reclusión y marginación en la ciudad medieval.