Principado de Asturias

La historia de Oviedo arranca en el año 761, cuando un grupo de monjes se establecieron en la colina de Oveto. Luego, Alfonso II eligiría Oviedo como nueva capital del Reino de Asturias (808) y la engrandeció y embelleció con palacios, iglesias y obras públicas, labor continuada por Ramiro I, Ordoño I y Alfonso III, hasta que los hijos de este último rey trasladaron la corte a León y Oviedo perdió la capitalidad del reino (910-924).

Alfonso VI, rey de Castilla y León, hizo de la Catedral de San Salvador una etapa casi obligada del Camino de Santiago. Años después (1101-1130), el obispo Pelayo reforzó este carácter de etapa jacobea -y meta peregrina en sí misma- y promovió el renacimiento cultural de la ciudad.

La ciudad de Oviedo es hoy el centro político y administrativo del Principado de Asturias y goza de una gran proyección internacional a través de los Premios Príncipe de Asturias y el hermanamiento con ciudades de todo el mundo. La vida urbana es muy animada y se concentra básicamente en el casco viejo, recuperado y cerrado al tráfico.