Benjamín
de Tudela (c. 1130-1175) es el más famoso de los
viajeros
medievales y, junto a
Abraham ibn Ezrá
y
Yehudá ha Leví, uno de los judíos
más célebres.
Fue hombre culto y sagaz; políglota (dominaba el hebreo y el arameo
y entendía el árabe y tal vez el griego y el latín)
versado
en la Torá y en la Halajá,
conocía la historia clásica y medieval. Fue experto en negocios
y oficios que pudieron haber sido la causa de sus viajes.
Su
viaje se inicia en
Tudela en
1160 y concluye con
su regreso a París. Los puntos clave del itinerario son
Roma,
Constantinopla,
Jerusalén,
Bagdad y
el Cairo.
En su
Libro de Viajes hay noticias precisas sobre la
situación de la comunidad judía de cada lugar, su economía
y panorama político y religioso. Su riqueza de detalle es una
fuente
principal sobre el mundo mediterráneo en la segunda mitad del
siglo XII; las distancias, el número de habitantes de cada ciudad,
clima, etc. Destacan sus notas sobre sectas islámicas y las descripciones
sobre las ruinas de la antigua Babilonia y las antigüedades de Roma,
Constantinopla y Alejandría.
Su viaje debió durar entre cinco y catorce años. La
primera
edición de su libro apareció
en 1543 en Constantinopla.
Desde entonces han continuado sus ediciones en muy diversas lenguas.