La villa condal de Besalú conserva un conjunto patrimonial judío único en Catalunya: un micvé del siglo XII y vestigios de una sinagoga, fechada en el siglo XIII. En el año 1966, Besalú fue declarada conjunto histórico y artístico nacional. Desde entonces han sido muchos los hallazgos realizados y magnífica la recuperación patrimonial desarrollada. Sus calles medievales de trazado irregular y adaptadas a la orografía de la ciudad, los arcos, las escaleras, las casas de piedra, las tiendas que abren todo el año para ofrecer al viajero los productos artesanales de la comarca, el soberbio puente románico por el que se accede al núcleo urbano superando las aguas del Fluvià..., todo en Besalú guarda el encanto de un tiempo en el que esta hoy pequeña población de la Garrotxa gerundense fue plaza fuerte y cabeza de un condado próspero y poderoso, cuyos médicos judíos gozaron de una fama internacional y cuya aljama, al amparo de los condes, llegó a constituir posiblemente entre un diez y un quince por ciento de su población.

800
Los judíos se instalan en Besalú

Los judíos se instalaron en el condado de Besalú a partir del siglo IX, pero no encontramos documentación escrita de su presencia hasta el siglo XIII.

circa 1000
Puente románico

El Puente románico

Fechado en el siglo XI, con constantes restauraciones a través de los siglos, el puente románico de Besalú constituye una verdadera portería de la ciudad, con un amplio espacio de aparcamiento en su arranque, un centro de recepción y la posibilidad de adentrarse a pie en un núcleo que conserva milagrosamente sus principales trazas medievales.

Para poder pasar el puente, era necesario pagar el impuesto de paso o pontazgo al otro lado de la torre que marca el ángulo del puente y que controlaba la entrada en la ciudad.

Se trata de un puente de siete arcadas trazado formando un ángulo, de acuerdo con las posibilidades de apoyo de las grandes piedras del río.

Símbolo de la ciudad, durante la guerra civil española fue dinamitado y reconstruido posteriormente por el arquitecto Pons Sorolla.

1003
Iglesia y Prat de Sant Pere

Fiesta Medieval en el Prat de Sant Pere con la iglesia de Sant Pere al fondo

En una zona ya fuera del ámbito de influencia judío se encuentra el antiguo hospital benedictino de Sant Julià, del siglo XII, con una bella portada románica, hoy reconvertido en centro cultural, y, sobre todo, por la espléndida iglesia de Sant Pere, que formaba parte del antiguo monasterio benedictino fundado en el 977 por el conde-obispo Miró.

Consagrada en 1003 por Bernat I, la iglesia es una verdadera joya esencialmente románica, con su deambulatorio, sus sepulturas abaciales de los siglos XVI al XVIII y su campanario barroco, custodiada por dos magníficos leones, símbolo de la fortaleza de la Iglesia, en lo alto de su puerta principal.

En la misma plaza del Prat de Sant Pere se levanta la casa Cornellà, un bello edificio románico civil de finales del siglo XII que conserva los establos y las dependencias del servicio en la planta baja, y en la planta noble, alrededor de una magnífica galería de arcos de medio punto, la vivienda de los Cornellà, que posteriormente fue de la familia Llaudes y actualmente pertenece a los Solà-Morales.

circa 1150
Miqvé

El miqvé de Besalú

Conectado con la sinagoga, el micvé es la verdadera joya de la ciudad. Su hallazgo, sin embargo, fue puramente casual: en el transcurso de las obras de perforación de un pozo par la captación de agua en este lugar, en 1964, un vecino de Besalú, Esteve Arboix encontró la bóveda de piedra, y enseguida descubrió el resto de una construcción rellena de tierra procedente de distintas inundaciones del río a lo largo del tiempo.

Los estudios del padre Nolasc del Molar y la posterior vista de los rabinos de París y Perpinán, asesorados por el de Marsella, determinaron la catalogación del micvé como uno de los más relevantes de Europa.

El micvé de Besalú es una construcción románica del siglo XII aneja a la sinagoga, con 36 escalones que descienden desde la plaza pública hasta el lugar de captación de las aguas corrientes, y su estado de conservación, gracias a las cualidades de las arenas del río que lo cubrieron durante años, es excelente; en el tercero de los peldaños de acceso a la piscina se aprecia todavía el orificio que servía para controlar el nivel del agua, ya que la filtración se producía de manera natural. En diferentes momentos del año se muestra lleno de agua e iluminado, lo que le proporciona un aspecto aún más impresionante.

Aunque los usuarios más comunes del baño ritual eran las mujeres casadas, después del período también recurrían a la purificación del micvé las recién alumbradas, los hombres muy religiosos cada viernes, antes de la celebración del shabbat, aquellos que habían tenido que entrar en contacto con un muerto durante una ceremonia funeraria, o quienes querían convertirse al judaísmo. En algunos casos se recomendaba una inmersión en el micvé de objetos relacionados con la alimentación (unos cubiertos o una vajilla) que hubieran sido fabricados por alguien no judío, y en general todo aquello que se considerase impuro y que se quisiera pasar por las aguas sagradas.

1229
Jaime I dicta medidas contra los judíos de Besalú

La noticia más antigua es de 1229, cuando el rey Jaime I el Conquistador hace saber a los judíos de Besalú y de Girona que a instancias del cardenal legado del papa Gregorio IX y a petición del obispo gerundense Guillem de Cabanelles, se prohíbe a los notarios extender contratos de préstamo con interés del veinte por ciento, so pena de multa del doble de la suma contractual, al tiempo que prohíbía a los judíos cohabitar con los cristianos.

4 de Octubre de 1264
Vestigios de la sinagoga

Los vestigios de la sinagoga en el Pla dels Jueus

La sinagoga de Besalú de la que únicamente se conservan parte del muro y de las puertas de las salas de oración para hombres y mujeres, surge a partir del real privilegio de Jaime I el Conquistador para que la aljama tenga en la ciudad su schola judeorum en 1264. El edificio, del siglo XIII, se levantó junto a la muralla, en una zona de especial poblamiento judío, ya que el call, como tal, no existió hasta el apartamiento de 1415; hasta entonces se localizaban casas de hebreos en diferentes puntos de la ciudad.

El conjunto, que también forma parte de la recuperada plaza dels Jueus, estuvo durante siglos abandonado, y en la actualidad, tras la consolidación de los restos, se ha transformado en un nuevo espacio habilitado como centro de interpretación del Call.

Diferentes documentos medievales, entre los siglos XIII y XV, hablan de varias donaciones a esta sinagoga, que ya estaba en desuso antes de la partida, en 1436, de los últimos judíos que quedaron en Besalú.

Según la tradición judaica, Moisés recibió los cinco libros del Pentateuco que componen la Torá o Ley de manos de Dios en el monte Sinaí, y a partir de ese momento su estudio, además de un deber de todo judío, suponde más que un ejercicio intelectual una verdadera experiencia religiosa. Los judíos practicaban la lectura de la Torá en la sinagoga al menos cuatro veces por semana: los sábados (shabbat) por la mañana y por la tarde y las mañanas de los lunes y los jueves, también se leía con intensidad durante los ayunos o en las fiestas de Janucá, Purim y Yom Kippur.

En la plaza, junto a la sinagoga de Besalú, con unas espléndidas vistas al río y al puente románico, una placa, colocada en 1992, recuerda la labor a favor de la recuperación del pasado judío de la ciudad del doctor Manuel Grau i Montserrat.

1274
Cresques Perfet es secretario de la aljama

1284
Belshom Leví, Benveniste Zabarra y Vidal Tauler, secretarios de la aljama

1300 - 1342
Besalú vinculada a la colecta de Girona

La comunidad judía de Besalú estuvo vinculada entre 1300 y 1342 a la colecta de Girona.

1306
Los judíos son expulsados de Francia

1342
Los judíos de Besalú crean su colecta propia

La comunidad judía de Besalú tuvo un gran crecimiento hasta mediados del siglo XIV, proceso favorecido por las inmigraciones de judíos procedentes de Al Ándalus y de Francia, de donde fueron expulsados en 1306. La población de la judería se estimaba en unas 300 personas. Se trataba de una comunidad bien estructurada, con ordenanzas y privilegios semejantes a los de los judíos de Girona. Esta situación, hizo que finalmente, Besalú creara una colecta propia en el año 1342. En este año el rey Pedro IV ordenó que:

La aljama dels jueus de Bisulda e los singulars daquella sien tots temps separats dela cullita dela dita aljama dels juheus de Girona.

1342 - 1391
Máximo esplendor del call de Besalú

Tras conseguir convertirse en colecta independiente, gracias al privilegio del rey Pedro IV, la judería de Besalú tuvo su período de máximo esplendor entre 1342 y 1391, cuando constituyó su propia colecta junto con Banyoles, Figueres, Camprodón, Olot y Sant Llorenç de la Muga.

1362
Astruc David vende su casa a Bernat Cavallé

Del Portalet surge a la derecha una evocadora calle empedrada con un arco y unas escaleras, y a la izquierda se abre la calle del Portalet, que conduce hasta la Cúria Reial, un magnífico edificio medieval que fue casa del poderoso judío Astruc David, quien lo vendió en el año 1362 al procurador del rey Bernat Cavallé.

circa 1369
Cementerio Judío

Sant Miquel de Capellada desde el Puente románico

En la zona de Les Arrals o de Les Forques, a la izquierda de la carretera de Banyoles en dirección a Besalú, y más concretamente en la zona boscosa conocida como el Campanar se ha delimitado documentalmente un área muy amplia donde podría haber estado situado el cementerio judío.

Manuel Montserrat i Grau pensó, en un principio, que en Besalú hubo dos cementerios judíos, uno en las cercanías de la parroquia de Sant Vicenç, denominado Montjuïc y utilizado en los siglos XIV y XV, y el otro, ubicado en la Campanyà, junto a la parroquia de Sant Martí de Capellada, documentado alrededor de 1369. Más tarde él mismo rectificó al darse cuenta que las denominaciones topográficas que se utilizaban en la documentación para referirse al fossar de los judíos (Campanyà, Reial, Montjuïc) se referían a un mismo lugar.

La zona del cementerio judío no ha sido todavía intervenida arqueológicamente.

1391 - 1436
Declive del call de Besalú

Aunque aquí no existen referencias sobre las matanzas del año 1391, lo cierto es que a partir de esta fecha la judería de la ciudad cayó en franca decadencia, alternándose las conversiones con el exilio, primero a otras poblaciones catalanas, como Granollers o Castelló d´Empúries, y después a Francia. La célebre bula de Benedicto XIII de 1415, que establecía la obligación del apartamiento de los judíos en barrios cerrados, contribuyó a empeorar aún más la situación. No hubo que esperar al decreto de expulsión de los Reyes Católicos, ya que en 1436 no quedaban oficialmente judíos en Besalú. Entre las familias que se quedaron hasta el final figuran los nombres de los Des Castllar, Carcassona o Belshom Ceravita.

1415
Los judíos de Besalú son obligados a habitar en el call

Los judíos de Besalú no viven separados del resto de la población hasta 1415. Ese año, la bula Etsi doctores gentium del anti-papa Benedicto XIII apartó completamente a los judíos, ya que les obligó a residir en la judería. Es en octubre de ese año cuando se crea el call en torno a la sinagoga, en la zona donde tradicionalmente se habían asentado la mayoría de judíos, pero no necesariamente todos. Por ello, antes de esa fecha, se encuentran judíos viviendo en diferentes calles del casco antiguo de Besalú, en Portal de Bell·lloc, en la Calle del Puente, en la Calle del Forn, en la Plaza Major, en la Calle Rocafort, etcétera. Tras la llegada de la bula papal, se dio una semana para trasladarse al nuevo recinto, tiempo que se prorrogó ocho días más.

1456
Desaparece el call de Besalú

A partir de 1436, la presencia judía languideció hasta desaparecer. Fue el golpe de gracia, ya que la comunidad hebrea se extinguió completamente dos décadas después. Sólo unas cuantas familias se quedaron hasta el final, como la Des Catllar, la Carcassona o la Belshom Ceravita. Otras comenzaron su emigración a otras juderías como Granollers, Caldes de Montbui o Castelló d’Empúries.

1964
Se descubre el micvé de Besalú

Conectado con la sinagoga, el micvé es la verdadera joya de la ciudad. Su hallazgo, sin embargo, fue puramente casual: en el transcurso de las obras de perforación de un pozo par la captación de agua en este lugar, en 1964, un vecino de Besalú, Esteve Arboix encontró la bóveda de piedra, y enseguida descubrió el resto de una construcción rellena de tierra procedente de distintas inundaciones del río a lo largo del tiempo.

2005
Se descubren los restos de la sinagoga de Besalú

La sinagoga fue descubierta en el año 2005 junto al micvé, en el actual Pla dels Jueus.

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